12 septiembre 2006

El mundo ha cambiado

El Mundo ha cambiado
Lo siento en el agua
Lo siento en la tierra
Lo huelo en el aire
Mucho de lo que era se ha perdido
Pero nadie sigue vivo
que no lo recuerde.

El Señor de los Anillos

Fui al estreno de las tres películas. Vi cada una de ellas varias veces. Y en cuanto salieron a la venta, nos hicimos con las versiones extendidas. Y las volví a ver varias veces.
¿Qué me impulsaba a hacerlo?

Ha pasado el tiempo, y supongo que la trama de la obra está de rabiosa actualidad: la constante lucha entre el bien y el mal, entre la paz y la guerra, entre el amor y el odio.

Alguien me dijo una vez que Aragorn nos volvía locas a todas las chicas, que era el prototipo del héroe. No lo voy a discutir. Para mí, Aragorn (que no Alatriste, que sigue siendo Aragorn sólo que en mal avenida decadencia) encarna todas las características del príncipe azul que yo soñé, si bien el personaje que más me impactó de toda la obra fue Sam. El criado.

Sam, que parte con Frodo, sin saber ni adónde ni por qué, tan sólo para cuidarlo.
Sam, que se lanza al agua sin saber nadar para huir con su señor y protegerlo.
Sam, que deja de comer para que coma quien tiene la misión más alta.
Sam, que descubre el mal en el ser que les acompaña, y le vigila. Que llora de rabia cuando es expulsado, y aún con todo, vuelve y le salva la vida a su señor, enfrentándose a seres que nos dejarían paralizados a cualquiera.
Sam, que saca fuerzas de donde ya no quedan y lleva en brazos a Frodo, en esa tierra que escupe fuego, para que termine de una vez lo que nunca debería haber empezado. Y le convence para que resucite de sus entrañas la última chispa de bondad que le queda sin corromper por el mal.

Si pudiera elegir ser un personaje, elegiría a Sam. Por encima de todos. Porque amo mi casa, y mi pueblo, porque cuido mis flores y me gusta comer y disfrutar de las cosas pequeñas de cada día. Como él.
Si tuviera que elegir cuando llegaran las grandes batallas, elegiría ser Sam.

Pero no sé si tendré valor cuando llegue el momento.

Aunque el momento ya ha llegado, eso lo sabemos todos, aunque sigamos haciéndonos los distraídos. La batalla se está librando. Y los ríos de sangre ya están fluyendo.
No sé si tendré valor para darme cuenta que las guerras que se libran en el mundo también tienen que ver conmigo, y que cuando las torres caen, algo en mí ya no se volverá a poner de pie, que yo soy el niño muerto, el trabajador que murió en el ascensor, el escollo destrozado, y el terrorista. Y si lo veo, no sé si tendré el valor de responsabilizarme por ello. Ni sé si podré luchar porque el mal no puede ser quien gane, simplemente por eso, porque mis flores tienen que florecer en la próxima primavera y mis gatas correr felices encima del armario y debajo del sofá. Porque el delicioso olor al pan recién hecho tiene que inundar la casa, y la dulce intimidad de cada día seguir estando presente. Luchar porque no hay otra elección, porque no se puede elegir no luchar en un mundo que peligra. Porque esta batalla es de todos, de los que tienen una misión, y de los que no la tienen.
Pero la lucha ya ha empezado. La batalla se está librando.

Y yo sigo aquí, cuidando mis flores. Y mientras, los ríos de sangre fluyen.

20 comentarios:

Breo Tosar dijo...

Siento una gran admiración al escritor J.R.R. Tolkien. (En mi blog he sufrido ataques por su causa, pero no me importa.) Fue sin duda uno de los mayores genios de la literatura del siglo XX. ¿Has leído "El Hobbit"? No tiene desperdicio...

Comparto tu interés por el personaje de Sam. Es la personificación del bien, o mejor dicho, de la amistad verdadera. Creo que este personaje, que para Tolkien no era tan importante como Frodo, nos impacta en nuestro siglo porque se ha perdido una gran cantidad de valores, entre ellos la amistad. Hay pocos Sams. Quien tenga la suerte de tener uno, que no lo pierda nunca.

neoGurb dijo...

Jo, Paula. Hace pocos días comenté algo similar, respecto al libro.

Sam es el alma de la historia, porque hacer grandes gestos siendo héroe es fácil, entra en el papel. Lo que es difícil es realizar hazañas siendo un don nadie; jugarse el pellejo a cambio de ningún reconocimiento. Arriesgar la vida sabiendo que si las cosas salen mal la perderás, y si salen bien sólo tú sabrás cuánto te jugaste.

Motarile dijo...

Jó! Mira que tambien he visto cada película unas cuantas veces, y nunca habia reparado en el papel de Sam como tu lo haces.

Desde luego que a partir de ahora me lo miraré con más cariño.

Por cierto, en anterior artículo hablas de las bibliotecas de Calatayud. ¿Eres bilbilitana? porque si es asi, que pequeño es el mundo, yo he veraneado infinidad de años en Terrer.

Un abrazo.

Promised Land ;-) dijo...

Hola Pau! me alegra haver visto que dedicabas un peacito de tu blog y parte de tu tiempo a hacer un comentario sobre "El Señor de los Anillos". Me ha gustado mucho tu reflexión sobre Sam, aunque yo..debo decir que mi preferido, por supuesto dejando a nuestro tocayo Aragorn (en fin es un juego de palabras)..jeeje..mi favorito es Gandalf, todo el encanto de este personaje y actor. Viva los magos y brujitas!!!

un besote!!!

El detective amaestrado dijo...

Yo leí el hobbit hace muchos años, y lo intenté en su momento con El Señor de los Anillos. No sé por qué, pero ese tipo de literatura fantástica tipo Tolkien nunca llegó a conquistarme, aunque reconozco sus méritos.

Paula dijo...

Breo Tosar y Neogurf, mil gracias por las visitas y por los comentarios. Veo que estamos de acuerdo en el enorme protagonismo de Sam y su gran hazaña...
Mota, me alegro que te abras a otra visión y respecto a tu pregunta sobre si soy bilbilitana, he de decirte que no, que soy de Zaragoza, ciudad sin ley, la ciudad del viento. Voy a Calatayud tres veces al año a examinarme en la Uned, actividad interesante donde las haya, como te puedes imaginar. Si no fuera por la biblioteca y las terrazas...
María, ¡cómo no voy a dedicar un peacito de blog al Señor de los Anillos si es una de mis películas favoritas...
Y detective, reconozco que a mí me gustan mucho más las películas que los libros en este caso. Aunque Tolkien, como bien dices, tiene mucho mérito. Lo que más gracia me hace de este autor es que escribía estos libros para soportar el aburrimiento que le producían sus alumnos...

Muchas gracias por vuestros comentarios. Un placer teneros por aquí

pies diminutos dijo...

Paula, no sé, a mí no me importaría tener como príncipe azul al actor que encarna a Alatriste...

:-)

Paula dijo...

Hola pies diminutos¡¡¡

Ufff, al actor vale, pero al personaje...

Aragorn, (que no Alatriste que si mal no recuerdo es un asesino a sueldo), yo creo que encaja muy bien en un estereotipo, en esa imagen del príncipe azul de los cuentos infantiles que lucha hasta la muerte y ama por encima de todo a su princesa. Y no me meto con ese estereotipo, todo lo contrario, a mí me encanta.

Ahora, en mi vida, yo prefiero otros príncipes.

Pero ahí está lo bueno ¿no? Que haya variedad de gustos, de opiniones...

maite dijo...

empecé a leerlo hace muuucho, no me enganchó, tampoco he visto las peliculas...no me atraen lo más mínimo.
Me gusta tu blog. Gracias por compartirlo.

Paula dijo...

Hola Maite:

Gracias a ti, por la visita y el comentario. Me alegra que te guste mi blog.

Un abrazo

Paula

Chema Sanz dijo...

Paula, Me encanta tu blog y esas reflexiones que llegan al alma. Tienes la capacidad de hacer que la gente se sienta a sí misma. Aunque hace poco que estás en la blogosfera estoy seguro que perdurarás en ella...

Motarile dijo...

Con respecto al actor, Vigo Mortensen, yo he visto las 2 peliculas y tengo la sensación que no varia mucho el registro en los 2 papeles.

La imagen de Aragorn en la posada de Bree es calcada a la de Alatriste.

En fin, sobre gustos colores.

Un abrazo

Paula dijo...

Muchas gracias, Chema, me hace muchísima ilusión tener tus comentarios por aquí. Y ojalá tus palabras sean un buen augurio y perdure por aquí, ya sabes lo que me está gustando el mundillo este de los blogs...

Un abrazo fuerte

Gracias, Mota, por tu visita. veo que estamos de acuerdo respecto a los registros de Aragorn y Alatriste, si bien he visto a Vigo en otras películas y cambia bastante de registro, así que creo que este parecido no tiene tanto que ver con el actor...

Alberto dijo...

Hola Paula, genial el tema que has sacado, El señor de los anillos es un gran libro y su adaptación cinematográfica está a la altura de la novela. Has elegido uno de mis libros preferidos e igualmente 3 películas (o una en tres partes) maravillosas. Sam es para mí un personaje fundamental en la obra ya que sin él Frodo no habría llegado tan lejos, Sam encarna unos valores muy poco de moda como son la humildad (siempre trata a Frodo como su señor y aunque este se quivoque él no le recrimina), la lealtad (fiel a Frodo incluso cuando este le obliga a dejarle), el valor, la capacidad de entrega, todos estos valores son los que fundamentan una amistad de verdad, que no es más que una forma particular de amor. Tolkien sentía especial predilección por los hobbits y en su obra hay un mensaje muy claro, que hasta el más pequeño puede cambiar los acontecimientos, como ya sabemos Aragorn con toda su fuerza física no sería capaz de llegar donde llega Frodo; cada cual tiene su misión, de igual manera Frodo no podría enfrentarse a 20 orcos.

Enhorabuena por tu blog Paula, hoy mismo pongo un enlace desde el mío.

SalU2!!!

Javier López Clemente dijo...

Es cierto, el héroe de El Señor de los Anillos es Sam.
Alatriste no es un héroe, por eso me gusta. Tal vez porque yo nunca seré un héroe.

Hugo Denis dijo...

Hola Paula, es la primera vez que paso por aquí y veo que te gusta la psicología (encima en la UNED, qué casualidad) y otros temas interesantes.

Un saludo y te invito a pasar por mi blog cuando desees.

Breo Tosar dijo...

Me parecen muy interesantes las interpretaciones que cada uno tiene con esta obra de arte. Sin embargo, el autor desveló quién era el verdadero protagonista de esta historia. No lo es Sam, por supuesto, aunque sin él el portador del anillo no habría llegado a la meta nunca (tampoco lo hubiera hecho sin Gollum). Tampoco lo es Frodo, que es el hilo conductor de esta historia. El verdadero protagonista, para Tolkien, es Aragorn. Es el verdadero rey que aúna a los hombres, el hombre que guarda su corazón para una sola mujer. La historia de amor de El Señor de los Anillos es un reflejo de Beren y Luthien (historia que sale en El Silmarillion), que a la vez lo es de Tolkien con Mary, su mujer. Acabaré con una anécdota: el escritor, como su personaje, esperó durante tres largos años para poder salir con la chica de la que estaba enamorado.

Paula dijo...

Sí que es interesante la interpretación que hacemos ¿verdad?
Supongo que cada uno vuelca sus expectativas, o sus ideales, y por eso se identifica con unos personajes más que con otros. La verdad es que podríamos escribir páginas y páginas sobre esta magnífica obra, y saldríamos enriquecidos todos.

Alberto y Hugo Denis, bienvenidos y mil gracias por la visita y los comentarios.
Javier, ya lo sabes, un placer tenerte por aquí.
Y Breo, no sabía la historia de Tolkien, me fascina ver cómo escritor y personaje entrelazan sus vidas. Es algo que siempre me encandila. Gracias por la información y por la visita, claro

aPerfectCircle dijo...

Maravillosa obra la de JRR Tolkien y muy bueno tu Blog.

Paula dijo...

Gracias aperfectcircle por tus palabras y por tu visita.

Un abrazo