28 septiembre 2006

Hay que cruzar el puente


Hay que cruzar el puente. Atreverse a continuar. Las sombras son las que nos llevan, las que nos dirigen. Hilos invisibles que enmarañan el aire que nos envuelve se nos quedan pegados en la piel. Entonces me inquieto, porque sé que la decisión está cerca.
Hay que cruzar el puente, sobre todo si queremos seguir. Podemos quedarnos en este lado, en la comodidad de lo conocido. Podemos tomarnos un tiempo, tenemos todo el derecho. Pero la vieja inquietud sigue ahí. La zozobra que agita como olas enfadadas antes de romper en las rocas. Esa vibración sutil que remueve las entrañas y quita el hambre. A veces consigo disimularla, hacer como que no está. Y vivir el día como si no hubiera llegado al final del camino.
Donde está el puente.
Pero tengo que atreverme.
¿Qué contaré si no, a los que vengan detrás? ¿Que detuve el paso? ¿Que tuve miedo? ¿Que no me atreví?

Apenas hay decisión que tomar. Los puentes están para cruzarlos. Para avanzar la marcha.

Y entonces, las voces cotidianas que me acompañan, me obligan, en su gesto de infinita fraternidad, a recordar mis viejas palabras, las que me impulsaron a dar el primer paso lejos del regazo maternal y de la gran mano que me sostenía.

Y ese recuerdo, una vez más vuelve a ser la corriente eléctrica que pone en marcha mi motor.

Y sigo las sombras.

¿A dónde lleva el puente? Nadie puede saberlo. El puente cruza mundos, surca espacios, y hace que acaricie mi frente y mis manos hilos nuevos que enmaraña la vida. Y nuevas puertas aparecen ante mi, nuevas posibilidades, nuevas decisiones.
Y otra vez la vieja inquietud, compañera de camino, inseparable como la mochila de recuerdos que llevo en mi espalda, me susurra al oído que disfrute el puente, y la parada, y desliza su arrugada mano en mi carga y me regala otro recuerdo.


Y así, acumulo tesoros que me llevaré conmigo cuando tenga que cruzar el puente definitivo...

Gracias Mota, por tenerme presente en tu meme, por invitarme tan amablemente a continuar la marcha. Le paso el testigo a Javier, que recorre mis mismas calles, y a Chema, que escribe artículos que todos deberíamos leer.

8 comentarios:

Javier López Clemente dijo...

Hace días que me estoy peleando con un relato, al inicio del mismo, un jóven pastor tiene que cruzar un rio, siempre lo hace saltando entre guijarros y piedras, jamás usa el puente de madera por el que pasan el resto de sus condiudadanos.
Un abrazo.

El detective amaestrado dijo...

Me ha recordado este post a un poemario publicado recientemente por el mallorquín Javier Cánaves. Se llama "El peso de los puentes" y habla precisamente de eso, de como cruzar puentes, o no cruzarlos...Altamente recomendable, no es la primera vez que lo hago

Breo Tosar dijo...

Arriesgarse o no. Ahí está la libertad del ser humano.

Danidevito dijo...

¿Que no haces el qué? ¿Recomendarlo? En cualquier caso, lo apunto por si me cruzo con él.
En cuanto a los puentes... yo siempre los he visto como algo positivo.

diario de a bordo dijo...

soy al chica de aprendiz de periodista, la del link y bueno, ya sabes por lo que acabas de leer en mi blog que yo ando un poco asi, tratando de olvidar lo q keda atras apra poder cruzar el puente pero el pasado pesa como el peor de lso lastres, no creas...

Paula dijo...

Hola Javier¡¡ Si, la otra alternativa es cruzar el río, directamente, sin usar el puente, mojándose uno los pies y lo que haga falta. Y esa alternativa, en algunas ocasiones, es la única que hay... Mucha suerte con tu relato

Hola detective, habrá que buscar el poemario de Cánaves... Tiene un título de lo más sugerente

Breo Tosar, hola. Yo creo que aquí la única elección, si la hay, es seguir o quedarse parado. Cuando el camino te muestra dos alternativas, es distinto, elijas la que elijas siempre pierdes algo

Danidevito, recomiendo pocas cosas ya a estas alturas, pero puestos, recomendaría continuar,seguir adelante, y disfrutar del otro lado del río también... Espero que te refieras a eso, al puente...

Bienvenida, diario de a bordo, sí, parece que estás justo en el puente al leerte... Ojalá que el lastre se caiga y viaje hasta el mar, y puedas quedarte con tu mochila de buenos recuerdos

Gracias a todos por la visita y por vuestras palabras, que acompañan mis despertares...

Danidevito dijo...

Siento no haber sido más explícito, en este caso me refería a las palabras del detective...

Paula dijo...

No hay ningún problema, danidevito, todo lo contrario, simplemente no le cogía el hilo, jajaja