Dónde ir, dime, dónde
cuando todo es desierto
y ciegos procuramos sombras
No contengo tu mundo
y sin embargo
me habitas
26 abril 2008
Dónde ir
Publicado por
Paula
a las
2:14 p. m.
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Aquella noche el mar no tuvo sueño
Dónde ir, dime, dónde
cuando todo es desierto
y ciegos procuramos sombras
No contengo tu mundo
y sin embargo
me habitas
Publicado por
Paula
a las
2:14 p. m.
21 comentarios:
Bonito Expediente X,
dónde ir,
ni tan siquiera cómo ir,
primero el lugar a descubrir...
si quieres más misterios,
Paula, vente conmigo a reunir.
Besos de Javi, a dónde ir, a Paula, claro, je, je.
pocas palabras para decir mucho.
me gusta cuando ésto pasa, cuando lo simple es trascendental.
abrazos!
En fin Paula, me acerco a la zona de comentarios para escribir una excusa, te cuento:
Un buen lugar dónde ir son los versos de Juan Bonilla y en La Curvatura de la Córnea tengo un viaje que lleva hacia
el sueño de Maiakovski.
Salu2 Córneos.
No sabría qué decir...
podrá sonar pueril...
pero osaré a responder...
"Hasta el infinito y más allá"!!
Salud/OS!
la gran pregunta que todos nos hacemos, pero que con los años pienso que es mejor no despejar
besotes
¿Y por qué ir a algún sitio? Igual permanecer es la respuesta... igual, cuando abandonas el infierno, echas de menos el calor acogedor en un cielo azul y frío. Igual la sed que sacia el agua de un oasis te quema más el alma que el calor del desierto. Besos.
Siempre en el desierto, buscando mucho, encuentras un oasis.
Sublime el cuadro de Rothko.
Grande.
Muy grande.
Lo bueno si es breve dos veces bueno...
Un saludo!!!
Me has dejado sin respiración. Abrazos.
Como tu mar, tampoco tenia sueño, pasé por aquí y agradezco profundamente el descanso que diste a mis ojos...
Que lindas palabras...
cuando todo es desierto...
tu me esperarás.... aunque no sepas de donde vengo, ni quien soy...
Me encantó leerte
Besos
muy buen blog
la verdad, muy bonito
te mando un abrazo
Hay poemas que son de “todos” aun cuando pertenecen ¿solo? a esas manos que han enhebrado sus palabras…y, este, es uno de ellos.
Es un regalo, una ofrenda, un silencio que habla en voz baja buscando ser escuchado por todos…por una sola persona…por el gato que ronronea sobre tus rodillas. Es un poema que derrota a la soledad, que deja atrás el fastidio salado de las horas que nunca se apagaban.
Porque habitar-te debe ser ronronear siete vidas a la luna.
Un beso.
Salpicando los procelosos mares, existen islas como esta.
Preciosa isla, preciosa.
Planchado me he quedado. Muchos besos, y un millón de flores.
El aroma enigmático de una rosa
trae el sutil claror de un espejismo,
de un dolor, de un beso, de una ausencia.
De lo que pudo haber sido y no fue
del sueño que nos llega
del sueño que se va
Del recuerdo clavado en la memoria,
de lo intenso,
de lo triste
de la gloria.
Besos para tu alma.
Precioso el poema de Juan Bonilla, junto a la luminosidad del "clásico" de Rothko.
¡Abrazos!
nunca hay salvación...sólo nos queda la noche...besos.
Pero que buen blog.La magia rezuma por todas partes.Magnífico.
Saludos.
breve pero profundo!!!
paseaba entre blogs...saludos!!
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